¿Qué quiere decir que tengo bruxismo?

Actualizado: abr 30

El dolor de cabeza, cuello y cara es un tipo de dolor con el que a menudo nos las tenemos que ver en consulta. De las múltiples causas que pueden desencadenarlo, hay uno que os despierta especial curiosidad, y así nos lo hacéis saber en vuestras consultas, que es el bruxismo.


Es un término ya instaurado en nuestro día a día y que muchos de vosotros manifestáis tener cuando venís a la clínica por un problema de dolor en esta zona. Incluso, muchas veces, si os preguntamos si tenéis bruxismo o si apretáis los dientes nos decís “no sé” o “algo me dijo mi dentista, pero yo no noto nada”. Es normal. De la cantidad de gente que bruxa, muchas de ellas no tienen ningún dolor asociado, ni les genera molestia en su día a día. (El 60%, de hecho) (1,2)





El bruxismo, definido como tal, no es una enfermedad, sino un signo de que está pasando algo. ¿Qué quiere decir esto? Pues que “tener bruxismo”, por sí mismo, no nos dice más que “tener tos” o “tener fiebre”: pueden ser múltiples factores los que están manifestándose.


El bruxismo es un trastorno en el cual encontramos un alto nivel de actividad muscular en la musculatura encargada de la masticación. Esta alta actividad, a su vez, podría aumentar el riesgo de tener consecuencias negativas en nosotros, como el dolor facial (ya sea muscular o en la articulación temporomandibular ATM), desgaste dental extremo o complicaciones en las prótesis.


A nivel práctico, lo que nos cuenta el bruxismo, es que hay algo que nos está provocando esta alta actividad y que podría aumentar el riesgo de sufrir problemas como los antes comentados. Nos sirve de mucho en la valoración y en localizar un posible origen del dolor, pero lo realmente importante, como siempre, es que los episodios negativos, si los hubiese, se repitieran lo menos posible.


¿Qué tipos de bruxismo hay?


El bruxismo es un tema sobre el cual ahora mismo hay muchísima bibliografía científica y en la que se está intentando poner un poco de orden para llegar a conclusiones sólidas.


En los últimos tiempos se ha comenzado a clasificar el bruxismo en bruxismo de sueño y bruxismo de vigilia.


Al ser el bruxismo un aumento de la actividad muscular masticatoria, no es necesario que sea durante el sueño. Si pensamos en apretar los dientes durante el día, seguramente a muchos se nos venga a la cabeza algún episodio de estrés en el que nos hemos sorprendido a nosotros mismos apretando la boca como si no hubiese mañana. Pues para mucha gente esa actitud de apretamiento es algo que se repite habitualmente en su día a día.


Con respecto al bruxismo del sueño, puede aparecer en forma de rechinamiento o en forma de apretamiento. Son dos tipos de actividad muscular de los músculos masticatorios que, con mayor o menor desgaste de las diferentes estructuras implicadas, pueden aparecer.


¿Cuáles son esas causas que nos pueden provocar tener bruxismo?


Pues, la verdad, son un montón. Prácticamente en todas las lesiones osteomusculares aparecen una gran cantidad de factores que pueden desencadenarlas. Todas las personas somos personas complejas (unas más que otras, desde luego) lo que nos obliga a vernos como un saco de millones de factores, circunstanciales o no, que influyen sobre nuestros tejidos.


En el caso del bruxismo, algunos factores están definidos en la bibliografía, como los psicosociales, como por ejemplo la ansiedad y el estrés (muy importantes estos días). Trastornos de sueño como el insomnio o la apnea del sueño, así como el uso de medicamentos, ingesta de drogas o de sustancias que están asociadas al aumento de la actividad muscular masticatoria como la nicotina, la cafeína o el alcohol.


Además de estos factores, aparecen posibles factores biológicos (presencia de determinados marcadores biológicos) y factores neurológicos como el Parkinson, el Accidente Cerebro Vascular, la epilepsia y otros.(3)


Como en todos los procesos, el tener uno o más factores de riesgo no quiere decir que se vaya a desarrollar una actitud bruxista, pero a más factores de riesgo, más probabilidades. Así mismo, el tener bruxismo no nos implica que vayamos a tener problemas de ningún tipo como ya dijimos antes, pero hay cierta probabilidad de desarrollar ese dolor facial o esos problemas dentarios.


¿Qué puede hacer el fisio para ayudarme?


Por supuesto, el bruxismo es un trastorno en el que varios profesionales tendrían qué decir en función de tu sintomatología y del origen de tu problema. Los fisioterapeutas trabajamos generalmente sobre el dolor musculoesquelético, así que seremos de especial ayuda cuando aparezcan esos síntomas. Nuestras intervenciones se centrarán, sobre todo, en:


  • Reducir ese dolor en la zona del cuello, cabeza y cara que puede aparecer, ya sea mediante terapia manual o mediante un programa de ejercicio.

  • Gestión de ese dolor, intentando crear cambios en las actividades que nos disparan el bruxismo diurno o de vigilia.

  • Diferentes estrategias de control y gestión del dolor

  • Cooperación con el resto de profesionales implicados en tu tratamiento si es necesario.


Como veis, es un tema complejo y con muchas diferentes dimensiones, lo que posiblemente nos haga hacer más entradas en un futuro. Esperamos que os haya sido de ayuda, tanto si es vuestro caso como el de alguien cercano a vosotros.


Como siempre, si tenéis más dudas o consultas sobre este tema o cualquier otro, estamos disponibles para ayudaros en la medida de lo posible.


Muchísimas gracias por leernos, ¡nos vemos muy pronto!



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1. Paesani DA. Bruxism theory and practice. Chicago: Quintessence Publishing Co, Inc; 2010


2. Lobbezoo F, Aarab G, Zaag J van der. Definitions, epidemiology, and etiology of sleep bruxism(2009) In: Lavigne GJ, Cistulli P, Smith M, eds. Sleep medicine for dentists: a practical overview. Chicago: Quintessence Publishing Co, Inc:95–100.


3. Manfredini D, Ahlberg J, Aarab G et al. Towards a Standardized Tool for the Assessment of Bruxism (STAB)-Overview and general remarks of a multidimensional bruxism evaluation system. J Oral Rehabil. 2020 Jan 30.


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